Amnistia Internacional descubre “matadero humano” en la prisión siria de Saydnaya

La prisión militar de Saydnaya es el lugar donde el Estado sirio mata brutalmente y en silencio a su propio
pueblo. Las víctimas son, en su inmensa mayoría, civiles ordinarios que presuntamente se oponen al
gobierno. Desde 2011, miles de personas han sido ejecutadas extrajudicialmente en ahorcamientos masivos
realizados de noche y rodeados del máximo secreto. Muchos reclusos más de la prisión militar de Saydnaya
han muerto tras sufrir reiteradas torturas y ser privados sistemáticamente de comida, agua, medicamentos y
atención médica. Los cadáveres de los que mueren en Saydnaya son enterrados en fosas comunes. Es
inconcebible que estas prácticas en gran escala y sistemáticas no hayan sido autorizadas en los máximos
niveles del gobierno sirio.

La maquina de matar del régimen de Al Asad. Un informe de Amnistía Internacional revela que, desde el inicio de la guerra en Siria, el Gobierno ha ahorcado al menos a 13.000 personas en una prisión situada al norte de Damasco, Sednaya. El informe describe esas muertes como una “campaña calculada de ejecuciones extrajudiciales” ejecutada por altos funcionarios, incluidos colaboradores de Al Asad.

Lynn Maalouf, Amnistía Internacional, El Líbano:

“ Cada semana, generalmente los lunes y los miércoles, sacaban de sus celdas a grupos de presos de 25 a 50 personas y les decían que iban a ser transferidos a instalaciones civiles. Lo que ocurría, en realidad, era que se les llevaba a una celda diferente dentro de Sednaya, donde eran ahorcados”

El principal blanco de los ahorcamientos masivos son los opositores. Amnistía Internacional asegura que las pruebas obtenidas proceden de casi un centenar de testigos, incluidos sobrevivientes, guardias y exfuncionarios de la prisión.

Los ejecutados eran enterrados en fosas comunes secretas.

 

Informe de Amnistia Internacional  aqui

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