Necesidad de (…) ¿legalizar?

Dos semanas han pasado ya desde que comenzó el proceso de legalización de los partidos políticos, el mundo político venezolano hoy habla de ese proceso, el cual, ha metido en el congelador los problemas que aquejan a cada uno de los venezolanos; falta de comida, inseguridad, desempleo, pobreza, solo por mencionar algunas.


Pareciera que existe una desconexión voluntaria de una dirigencia política para con los ciudadanos, ciudadanos que estamos claros del momento histórico que estamos viviendo, pero que a su vez, no tenemos individualmente la fuerza para afrontar un régimen que pretende perpetuarse en el poder hasta el dos mil siempre.
Si hace unos meses se declaró que este régimen es dictatorial y todos los poderes están secuestrados por el ejecutivo, ¿por qué retroceder y darle más tiempo? ¿Por qué seguir jugando a la democracia electoral? si el ejecutivo cerro las puertas del voto con el referéndum y regionales.
Mientras el mundo político venezolano participa en el proceso de legalización, vemos los ciudadanos, como el régimen avanza hacia las comunidades más vulnerables jugando con la necesidad de la gente y utilizando además su neolenguaje “entregando la bolsa del CLAP” y llevando jornadas para sacar el carnet de la patria, al mismo tiempo sigue presionando a las fuerzas productivas del país con intenciones de confiscar por medio de la expropiación. El país reclama una agenda clara de lucha para sacar el régimen del poder y cambiar el sistema, es deber de la dirigencia política conectarse y acompañar el sentir ciudadano.

Hoy los venezolanos estamos condenados, esta generación le toco sobrevivir un sistema de empobrecimiento y distribución de miseria, quienes se han ido están condenados a extrañar la vida y costumbres en su país, separarse de su familia buscando oportunidades y un futuro mejor, soñando cada día con regresar en un país libre, quienes nos quedamos también estamos condenados, pero nuestra condena aun no es una sentencia firme, ¿Nos condenamos a seguir en el mismo sistema y resignarse a vivir en la pobreza o nos levantamos a reconstruir el país para las futuras generaciones? Una sociedad que le teme en mayor proporción a la libertad que a la esclavitud, está condenada a vivir en miseria, y la necesidad actual se desvirtúa con el pasar de los días.
Nos corresponde ahora tomar la decisión en esta encrucijada, rebelarnos y enfrentar al régimen como debe enfrentarse las dictaduras, en las calles exigiendo que se vayan o arrodillarnos ante el sometimiento y opresión de ella, esperando elecciones del CNE ilegitimo y sumiso al ejecutivo.

La historia será que juzgue, si la necesidad era ir al proceso de legalización o no, lo que si afirmo es que habrá un derrotado a final del año en curso, ruego a Dios que no seamos los ciudadanos.

 

 

Twitter: @DZeta14

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