¡Regimen malandro! El Estado violento imita al delincuente porque no respeta los derechos humanos

El doctor en ciencias sociales y padre salesiano, Alejandro Moreno, criticó este domingo a los organismos de seguridad del Estado por actuar contra los delincuentes sin respeto a los derechos humanos. “La palabra detenido está dando paso a la palabra abatido”.


“Desde hace unos meses para acá el Estado ha actuado sumamente violento, que imita al delincuente, porque no respeta los derechos humanos del que el Estado considera delincuente. La orden de eliminar a los cabezas de bandas, así estén en la cama, mira, es la manera que están utilizando y que estamos viendo todos los días”.
Y siguió: “Todos los días vemos gente que son dados de bajo o son eliminados y esa palabra está sustituyendo a la palabra detenido. La palabra detenido está dando paso a la palabra abatido… evidentemente puede ser que los enfrentamientos sean reales y entonces los organismos de seguridad del Estado se defienden, pero muchas veces esos enfrentamiento no son reales”.
Ante una pregunta de Croes sobre la OLP, el padre Moreno respondió: “Es más un mecanismo de represión que no tiene muy en cuenta los derechos humanos que un verdadero mecanismo de liberación del pueblo”.
Comentó además que el periodista Javier Ignacio Mayorca, de El Nacional y experto en el tema, asegura que la banda de El Picure estaba constituida por ex guardias nacionales o ex militares.

El respeto malandro

El padre Moreno explicó que la motivación principal de un miembro de una banda criminal no es obtener bienes de primera necesidad ni dinero. Es el respeto de sus pares. Pero cuando Croes le preguntó que qué había pasado con eso de ganarse el respeto con el trabajo, el estudio y la dedicación, el padre respondió: “Estoy hablando del respeto malandro”.
“El respeto es ser aceptado en el grupo de ellos, ser tomado muy en cuenta, ser considerado importante y eso se conseguía en aquellos momentos, cuando la banda era pequeña, de 8 a 10 cuando mucho… una banda de panas, para decirlo de alguna manera más que una banda organizada… el respeto se conseguía mostrando valentía, atrevimiento, riesgo… y capacidad de actuar con frialdad”.
“Una situación como la actual, dura… ya no basta conseguir el respeto como se obtenía antes. Ahora, tienes que arriesgarte más… y eso explica la crueldad de los crímenes. Los crímenes horrendos, que impactan mucho, desmembrar partes, bueno, eso destaca la capacidad de alguien de hacer lo insólito, que te hace ser temido, y eso seguirá aumentando”.

“Pero además, cuando la banda se ha convertido en mega bandas, ya no es de 8 a 10, que siguen existiendo, sino de más de 50 personas, 100, 200, dirigidas por gente como El Picure, el destacarse exige mucho mayor atrevimiento y mucha mayor capacidad de producir impacto”.
Comentó que en los crímenes influía también como motivación “la venganza” y el “asustar, como hace la mafia o el crimen organizado, a quien esté pensando en traicionar”.
“Nosotros encontramos una especie de fórmula para el respeto malandro, y era en aquel momento y creo que para los jóvenes sigue siendo: número de asesinatos sobre la edad. A más asesinatos y menos años, mayor respeto. Eso es una fórmula trágica, terrible pero que era, en nuestras investigaciones, las que usaban los jóvenes. Y nosotros encontramos una diferencia notable entre el malandro viejo, algunos pasaban de 60 años, y los que eran los malandros jóvenes o nuevos. Los viejos guardaban cierto respeto como lo conocemos y buscaban la manera de hacer entender que sus crímenes siempre estaban justificados. Habia uno que había matado a 15 personas pero él siempre justificaba. ‘Si no lo mataba yo, él me mataba a mí’, y cosas de esas. El delincuente nuevo no necesita justificar. Simplemente actúa”.

Ante una pregunta sobre la influencia de los padres, Moreno respondió: “No hablemos de los padres porque casi nunca están. Nosotros hemos encontrando en todos nuestros estudios una relación muy negativa y dañina con la figura materna. Nosotros hablamos de haber recibido, desde la infancia, violencia por parte de la madre, que no necesariamente significa golpes o castigos violentos si no abandono, aunque estén ahí, lo que significa descuido muy fuerte, desatención y rechazo”
El Centro de Investigaciones Populares, que dirige Moreno, tiene una obra bastante amplia sobre los delincuentes venezolanos, que incluyen testimonios de vida. Su obra principal es Y salimos a matar gente.
noticierodigital

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