¿Ardor vaginal? La Vulvodinia podría ser la razón

Muchas mujeres hacemos caso omiso al ardor vaginal, sin embargo, es necesario prestar más atención a ello pues eso que vemos tan común, puede delatar infecciones vaginales y resaltar en lo que se conoce como vulvodinia.

Este término se da a la sensación de dolor crónico que afecta la región vulvar provocando ardor y dolor, incluso hasta tener la sensación de hinchazón y enrojecimiento de la zona por un lapso de más de tres meses. Sin embargo, estos síntomas pueden aparecer de manera repentina con el roce, al correr, al sentarse o simplemente al caminar.

Incluso, los síntomas pueden variar durante el día y se agudizan por las noches y ante la llegada del periodo menstrual.

Cuando una mujer sufre de ‘vulvodinia’, tener relaciones sexuales puede resultar muy doloroso, inclusive después del acto sexual puede presentar dificultar o ardor al orinar, además de que la zona tiende a irritarse más debido a la fricción.

Es importante tener presente que este padecimiento se suele confundir con la vagina, pero ojo, porque la vulva y la vagina son dos zona distintas, ya que la vulva es la parte exterior de la vagina y por lo tanto creemos que es la vagina la que nos arde y no es así. La vulva se compone de los labios vaginales, el clítoris, el orifico uretral y la abertura vaginal.

Este padecimiento afecta a un 18% de las mujeres y diagnosticarlo a tiempo es fundamental porque con el tratamiento adecuado se evitará que se haga un problema crónico.

Existen dos tipos de vulvodinia: la primera es la localizada, es decir que el dolor o ardor se presentan en la misma zona de la vulva cuando se ejerce cierta presión como en el caso de tener relaciones sexuales; la otra es la general, donde el dolor o ardor está en distintas zonas y puede ser momentáneo y otras agudizarse o bien, desaparece por un periodo.

Los especialistas sugieren que las mujeres que tienen ‘vulvodinia’ deben utilizar ungüentos, antibióticos, desinflamatorios, analgésicos y realizar algunos ejercicios en la zona vulvar como parte del tratamiento. Además de evitar usar ropa ajustada, realizar duchas vaginales, no realizar cualquier actividad en la que roce la zona, y preferentemente no utilizar tampones.

En el caso de sentir ardor de manera recurrente, lo mejor será acudir al ginecólogo para saber con exactitud si lo que se tiene es ‘vulvodinia’ u otro padecimiento, pues lo importante siempre será la detección oportuna de cualquier enfermedad.

 

Soy Carmín.

 

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