Caída del cabello…mitos y verdades ¿cuándo debe empezar a preocuparse?

La pérdida del cabello es un tema que suele preocupar, especialmente en otoño, época en la que la caída del pelo aumenta. Desde que un pelo nace, crece y muere transcurren aproximadamente 6 o 7 años y aunque cada vez influyen más factores externos, como los cambios hormonales o determinados tratamientos farmacológicos, lo cierto es que la genética es la responsable de la caída normal del pelo.

Respecto a por qué es más abundante esta caída en otoño, María Luisa Bartemeu, vocal de Dermofarmacia del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Valencia, explica que el proceso de la renovación cíclica y progresiva de la caída estacional empieza realmente con el fin de la primavera. “Desde que empieza el proceso de la caída, hasta que realmente nos damos cuenta de que se nos cae el cabello, que normalmente es evidente al cepillarnos el pelo, trascurren alrededor de tres meses. Por eso, cuando empieza el otoño es cuando más se nos cae”.

Entonces, ¿cuándo debe empezar a preocuparse una persona? Tal y como señala la dermatóloga Lola Bou, especialista en Dermatología Médico-Quirúrgica y Venereología, siempre que la caída del cabello sea normal y no esté acelerada, no existe ningún problema. La cuestión es que el pelo de recambio no salga o no está.

“Una persona debería empezar a preocuparse cuando ve que la caída no es como siempre y comprueba que tiene menor cantidad de cabello”, especifica Bou. “Nacemos con más de 100.000 cabellos y, suponiendo que vivimos más de 80 años, nos morimos con 20.000 cabellos; esto se considera dentro de la normalidad como un signo de envejecimiento, igual que las arrugas”.

Descartando que estemos ante un tipo de alopecia diagnosticada, ambas expertas nos ayudan a confirmar y desmentir algunas de las creencias populares que circulan alrededor de la caída del pelo:

  • Si nos lavamos el pelo todos los días, se caerá más
    Falso. Lavar el pelo todos los días no aumenta el riesgo de caída. Las expertas especifican que lo importante es elegir bien el champú en función de cada tipo de pelo. “Por ejemplo, una persona que tenga el cabello muy graso deberá combinar un champú de tratamiento con uno de lavado frecuente”, recomienda Bou, quien señala que en el caso de que estemos ante un cabello con caspa, es recomendable que un experto diagnostique de dónde viene, ya que a veces puede deberse a un exceso de grasa o porque puede haber una dermatitis o psoriasis de fondo.
  • Si tengo el pelo graso, tengo más riesgo de caída
    Verdadero. Según Bou, los depósitos de grasa del folículo piloso taponan el orificio y no permiten que el pelo siga su ciclo con normalidad. Sin embargo, tampoco es oportuno lavarse cada día con un champú antiseborreico porque al final provoca un efecto rebote. Lo ideal es alternar este champú específico con uno para uso frecuente extra suave.
  • Fumar incrementa la posibilidad de que se caiga el pelo
    Verdadero. Todo aquello que pueda dificultar el transporte de vitaminas, minerales y nutrientes que la sangre aporta a las células del organismo, también dificulta el crecimiento normal del folículo piloso.

Es decir, tal y como especifica Bartemeu, fumar provoca un daño en la microcirculación del folículo piloso que hace que no nos lleguen los nutrientes. “Fumar altera muchísimos mecanismos, como pueden ser la producción de estrógeno. Por eso conviene que los fumadores aumenten el consumo de vitamina C, antioxidante que favorece que no se caiga tanto el pelo y que además protege los bronquios y el resto de la piel. Porque otro de los efectos es que la piel está mucho más reseca al fumar”, añade.

  • El consumo de alcohol está vinculado a la pérdida de cabello
    Falso. “Lo que sí es cierto es que la gente que bebe bastante, tiene el pelo con menos brillo y mucho más seco”, aclara la vocal de Dermofarmacia del COF de Valencia.
  • Estar estresado hace que se caiga el pelo
    Verdadero. De hecho, el estrés es una causa de alopecia. Bartemeu indica que el estrés favorece que se pierda el cabello y la melanina, por eso salen las canas. “Hace que disminuyan los niveles de hierro, de zinc y de vitamina B, que es lo que aporta la nutrición al cabello”, apostilla.

A esto se suma que entramos en un círculo vicioso, tal y como señala Bou: si estamos estresados, se cae el pelo; si el pelo se cae, aumenta nuestro estrés. “Hay una relación muy íntima entre el estrés y problemas de cabello”, especifica.

  • Usar ceras, espumas, secador, planchas, etc., debilita el cabello y hace que se caiga
    Todo lo que sea traumatizar el cabello tiene consecuencias. Teñir el pelo hace que, por ejemplo, esté más sensible, por lo que habrá que darle unos cuidados específicos. “Recomiendo optar por tintes vegetales sin amoniacos ni productos químicos que en teoría no estropean el cabello”, aconseja Bou, quien indica que en realidad el problema está en la raíz, no en el cabello que ya ha crecido. Sin embargo, cuanto mejor mantengamos las condiciones del cabello menos problemas tendrá.

Respecto al uso de espumas, ceras, etc., las expertas aclaran que pueden utilizarse sin aumentar el riesgo de caída.

Por último, el uso de planchas del pelo, tenacillas y secadores hay que hacerlo con moderación ya que la aplicación continua de calor favorece que el pelo esté más debilitado y quebradizo.

  • Los peinados muy tirantes provocan la caída del pelo

No son convenientes. Llevar cada día peinados muy tirantes provoca que el pelo se rompa. Eso no quiere decir que no se puede llevar nunca en coleta o trenzado. Hay que alternarlo y dejar que el pelo se airee, recomiendan ambas.

 

Cuidate PLus.

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