Ya te dije adiós ¿ahora cómo te olvido?

La relación en pareja, es una de las cosas más significativas que puede experimentar el ser humano. La convivencia, las risas, los buenos momentos, el aprender el uno del otro, en fin, las relaciones llenan nuestras vidas y las hacen más llevaderas. Sin embargo las relaciones de parejas, como casi todas las relaciones humanas, son muy complejas. Existe un sinnúmero de variables que influyen en una relación y, estas variables, pueden servir para hacer más fuerte la relación o para destruirla. Y, ¿qué sucede cuando la relación se termina? El dolor, la decepción, la frustración, la tristeza, la culpa, y otra buena cantidad de emociones se apoderan del ser humano, volviéndose la ruptura en una de las experiencias más dolorosas que puedan existir. En Como olvidar un amor: dejando atrás nuestros fracasos, veremos qué debemos hacer para superar una ruptura de relación y como devolver nuestra vida a un ritmo normal después de este hecho.

La relación de pareja se forja a través del tiempo y las experiencias, que se vive junto a la otra persona. Este diario convivir hace que la relación se vuelva más fuerte, más sólida y más significativa. Sin embargo, este diario convivir puede traer como consecuencia el desgaste de la relación. Al iniciar los problemas y al no saber cómo resolverlo en conjunto, la ruptura amorosa, no solo se vuelve una opción –usualmente para uno de los miembros de la pareja-, sino que se percibe como algo inevitable o como la única salida a este sufrimiento.

Cuando se da la ruptura amorosa, ese diario convivir y el recuerdo de las experiencias vividas, logran llevar mucho dolor y tristeza a nuestras vidas. La culpa de no haber hecho todo lo posible para salvar la relación, la ira que causa que la otra persona se haya ido, la frustración de no creerse suficientemente significativo para esa otra persona y para que se haya mantenido a nuestro lado, y otro sinnúmero de emociones más forman parte de esta difícil fase de nuestras vidas.

Y, aunque esta fase de dolor es normal, también es normal reponerse de ella y seguir avanzando, pues la vida no se detiene cuando la relación de pareja lo hace. Sin embargo muchas personas piensan que el reponerse a una ruptura amorosa, es una misión imposible.

Ciertamente, salir adelante una ruptura amorosa es muy difícil. Es un proceso largo lleno de introspección, dolor, aprendizaje y sanación, que no necesariamente es muy cómodo para la persona que lo vive. Mas nunca será una misión imposible, siempre y cuando la persona mantenga la esperanza de una vida mejor y asimile esta vivencia como parte necesaria en su maduración como persona.

Para entender como olvidar un amor: dejando atrás nuestros fracasos, tenemos que entender un aspecto fundamental sobre la ruptura amorosa. El final de una relación de pareja conlleva un proceso de readaptación, conocida como duelo. Este es un proceso, conocido y asociado principalmente a la perdida por muerte de un familiar, amigo o cualquier persona cercana.

En el caso específico de una ruptura, el duelo es muy parecido, con algunas variantes, como el hecho de que no existe la inevitabilidad de la separación que propone la muerte. Dado que la ahora ex pareja no ha muerto, sino que ha decidió, por libre voluntad, irse de su lado, la separación conlleva a tipos distintos de procesamiento de la información y de las situaciones que esto conllevan. Sin embargo, aunque el origen del malestar es distinto en ambos casos de duelo, los síntomas que se muestran son muy parecidos.

Síntomas físicos como:

Perdida o aumento del apetito.
Insomnio.
Frecuentes dolores de cabeza.
Cansancio o fatiga.
Perdida o aumento de peso.
Síntomas emocionales como:

Culpa.
Ira.
Negación.
Resentimiento.
Extrema irritabilidad.
Extrema focalización en los problemas.
Cambios bruscos de humor.
Bajo nivel de autoestima
Sensación de fracaso.
Frustración.
Incapacidad para aceptar la realidad.
Síntomas sociales:

Retraimiento social.

Evitación de las actividades que antes se realizaban con normalidad.

La sintomatología es tan parecida, primordialmente porque este proceso de readaptación conlleva en si lo que conocemos como depresión. Este malestar psicológico, agrupa dentro de si estos síntomas.

Ahora que hemos entendido esto, podemos pasar a Como olvidar un amor: dejando atrás nuestros fracasos.

A continuación te daremos algunos consejos prácticos para poder ayudarte a superar una ruptura amorosa:

Acepta la realidad: Los griegos creían que la esperanza era un arma de doble filo – de ahí que en la leyenda de la caja de pandora lo único que quedó fue la esperanza-, puesto que si bien es un sentimiento que nos impulsa a llegar más allá, también nos puede llevar a anhelar cosas que jamás sucederán. En el caso de una ruptura amorosa, la esperanza de que la persona pueda volver a nosotros, nos evita seguir adelante con nuestras vidas.
En este caso, debes darte un golpe de realidad, por muy difícil que sea. Observa atentamente lo que pasa a tu alrededor. Donde antes esta persona estaba, ya no está; cuando esta persona te llamaba, ahora ya no lo hace, etc.

Admite el dolor: Es inevitable, que ante la pérdida de una relación de pareja, el dolor aparezca. Especialmente, si con esta persona se han convivido muchas experiencias. No luches contra esto, por el contrario siente el dolor y exprésalo sanamente. Por supuesto esto es una de las partes más difíciles, puesto que el dolor es un sentimiento por demás incómodo y que permea fácilmente en todos nuestros procesos psicológicos.
Sin embargo el dolor no es algo que se combate con la represión. Es algo que se siente y se expresa, y que poco a poco, con el pasar del tiempo se agota hasta desaparecer. Por esto, debes admitir el dolor, sentirlo y expresarlo sanamente.

Expresarlo sanamente implica, llorar cuando sientas ganas de hacerlo, escribir todos tus sentimientos en un papel y hablar con las personas que más confianza le tengas, acerca del dolor que padeces.

Limpia: Esto quiere decir que elimines de tu acceso, cualquier cosa que estimule tus sentidos y te haga recordar a esa persona fácilmente. Cartas, regalos, fotos, ropa que haya olvidado, etc. Si no puedes deshacerte de todo, por lo menos elimina al mínimo la cantidad de cosas que te recuerden a tu ex pareja.

Llena tu vida de actividades:Una cosa es admitir el dolor, otra es obsesionarte con el dolor. Admitir el dolor es bueno, obsesionarte con el dolor es muy malo. El dolor estará presente en tu vida, pero no quiere decir que deba de estar las 24 horas del día a tu lado.

Ayúdate a evitar la obsesión con el dolor, distrayéndote con actividades. Sal a divertirte –con aquellas personas que habías dejado de frecuentar- o a conocer nuevas personas, lee aquel libro que no pudiste leer antes, ve al gimnasio, concéntrate en tu trabajo –una parte del tiempo-, aprende a hacer nuevas cosas –dibujar, pintar, hablar un nuevo idioma, etc.- o cualquier otra actividad que se te ocurra y no hayas podido hacer antes puesto que tus energías estaban apuntadas a tu relación de pareja.

Un clavo no saca a otro clavo: Con esto no queremos decir que no debas iniciar una nueva relación, simplemente que debes de darte tu tiempo para sanar primero. Recuerda que para que una relación de pareja funcione, tu cuerpo, tu mente y tu corazón deben de estar sanos y al 100%. Si acabas de tener una ruptura amorosa, difícilmente estarás en las condiciones necesarias para entrar a una relación seria.
Una relación seria, requiere de mucha concentración, tiempo y esfuerzo. Lo mismo sucede con sobrellevar una ruptura amorosa. No podrás hacer las dos cosas al mismo tiempo sin descuidar alguna de ellas.

Mira todo lo que sucede desde un punto de vista positivo: Ni es el fin del mundo, ni te vas a morir. Una ruptura amorosa es difícil, pero no es más difícil que la vida misma. La diferencia es con qué punto de vista vemos las cosas. Así pues, que no mires esta situación como una calamidad, sino como una oportunidad para crecer como persona y aprender de esta experiencia. Cada lágrima, cada momento triste te está haciendo más hábil y más fuerte en esto de las relaciones de pareja. El lema de “lo que no te mata, te hace más fuerte”, debe de convertirse en una verdad bíblica para ti.

Dale tiempo al tiempo:En esta era de gratificación instantánea es fácil desear que algo tan incómodo como el dolor emocional, desaparezca rápidamente. Sin embargo si la relación fue significativa y larga en duración, esperar que el dolor dure solo unas horas, es una utopía.

El dolor solo se ira extinguiendo a medida que lo vayamos expresando y vaya pasando el tiempo. Así también, los recuerdos solo dejarán de ser tan vividos a medida que nos llenemos de nuevas experiencias y pase el tiempo. No te desesperes, que esta incomodidad pasará. Solo ten paciencia.

 

 

 

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